Dicen que nada es para siempre y, por suerte, parece que las deudas tampoco lo son. Para saber cuándo prescriben las deudas contraídas con los acreedores, es necesario conocer el Código Civil.

Vaya por delante que, además de saber cuándo prescriben las deudas, la mejor forma de saldarlas es devolverlas en su totalidad. Desde Ley 2 no queremos dar a entender, bajo ningún concepto, que no hace falta satisfacer una deuda legalmente contraída. Simplemente porque pueda existir una fecha de caducidad. Es importante comprometerse únicamente con aquellas deudas a las que podamos hacer frente.

Pero en la vida nada es perfecto y las cosas no siempre salen como teníamos planeado. Hay ocasiones en las que una persona física o un autónomo, contraen una deuda confiados de que podrán pagarla sin problemas, y las circunstancias cambian. En estos casos es importante esta bien asesorados. Para saber en qué momento prescriben las deudas, y también si existen mecanismos que nos ayuden a resolver una situación tan desagradable.

 

¿Cuándo Prescriben las deudas bancarias?

 

Los plazos de prescripción de las deudas son diferentes en función de cada una de ellas. Existen, no obstante, una serie de criterios; digamos, más generales, que han ido cambiando con los años. Hasta el pasado año 2015, el plazo máximo general de extinción de una deuda, estaba fijado en los 15 años. A partir de ese momento, este plazo cambió, y ese periodo máximo se redujo hasta los 5 años. Estamos hablando de deudas sin un plazo concreto especificado.

Una de las preguntas más habituales que nos hacen es qué momento prescriben las deudas con el banco. En general, una deuda bancaria puede extinguirse a los 5 años. Evidentemente, aquí no entran las hipotecas, puesto que este tipo de créditos se acuerdan a mucho más largo plazo. Las amortizaciones están descritas debidamente hasta el final, una por una, mensualidad a mensualidad.

En este tipo de préstamos; los que se conceden para comprar una vivienda, durante los primeros años se devuelven más intereses y menos capital en cada una de las cuotas. Conforme pasan los meses (años) esta situación se revierte. Por lo tanto, durante la última etapa del préstamo casi todo lo que se devuelve es capital, y muy pocos intereses.

Si una persona quiere desgravar más en su declaración de la Renta, tiene la opción de adelantar amortizaciones de capital. Esto le interesará hacerlo, principalmente, mientras se está pagando la mayor cantidad de intereses.

Resumiendo, podemos decir que las deudas no hipotecarias, contraídas con un banco, podrían prescribir en 5 años. Aquí también podemos incluir las tarjetas de crédito. Para saber con exactitud cuándo prescriben aquellas deudas que hemos contraído con un banco; incluso si podemos acogernos a la Segunda Oportunidad, es importante consultar a profesionales.

 

¿En qué momento prescribe la deuda de un alquiler?

 

En el artículo 166 del Código Civil, encontramos qué criterio hay que tener en cuenta, respecto a cuál es el momento en el que prescriben las deudas por impago de los alquileres. En este caso concreto estaríamos hablando de 5 años, pero; porque siempre hay un pero, es importante que no se hayan emprendido otro tipo de acciones legales para intentar cobrar estos impagos.

Volvemos a lo de siempre, para saber qué podemos hacer en cada caso concreto y cuándo prescriben las deudas, es necesario estar en manos de profesionales expertos. Si emprendemos acciones erróneas, difícilmente saldremos bien parados de una situación de impago.

 

¿Prescriben las deudas contraídas entre particulares?

 

Cuando existe una deuda entre particulares, ésta, prescribirá a los cinco años. Aquí debemos tener en cuenta lo mismo que hemos comentado anteriormente. Por lo tanto, la respuesta a cuándo prescribe una deuda entre particulares, es la siguiente: a los cinco años. Siempre que no se hayan pactado otro tipo de condiciones especiales.

Cuando hablamos de deudas entre particulares, es posible que existan documentos o quizás no. En estos casos, siempre será más fácil encontrar una solución si hay un documento escrito, firmado por ambas partes, aunque sea de forma privada.

 

Ley 25/2015 para cancelar deudas.

 

Antes de terminar este artículo, queremos hacer hincapié en la posibilidad de acogerse a la Ley que ofrece una Segunda Oportunidad, ante la posibilidad de devolver una deuda. Cuando una persona se encuentra en una situación de insolvencia económica, lo pasa muy mal, y muchas veces es difícil pensar con claridad. Aunque pueda sonar contradictorio, es en estos momentos cuando las personas físicas y los autónomos deberían pensar con mayor claridad y lo más rápido posible.

Si haces las cosas bien, aunque estés atravesando un mal momento económico, tendrás más posibilidades de salir bien parado de esta situación. Hay opciones, como la Segunda Oportunidad a la que todos tenemos derecho. Una de las ventajas de tramitarla correctamente, es que durante este procedimiento en el que hay una negociación, los acreedores no podrán continuar ni iniciar ejecuciones contra el patrimonio del deudor. En este punto siempre debemos destacar que las hipotecar suelen estar aparte.

Se pueden paralizar las ejecuciones de embargos, porque es una medida de protección que tiene el deudor que ha iniciado un procedimiento legal para acogerse a la Ley 25/2015, de 28 de Julio.

Si te encuentras en una situación como la descrita anteriormente, en la que no puedes hacer frente a tus pagos, puedes ponerte en contacto con el equipo de Ley 2. Estaremos encantados de asesorarte y también de ayudarte. Podemos determinar en qué momento prescriben las deudas; si es el caso, en función de cada una de ellas y dependiendo de tu situación particular. El objetivo es que esta situación se solucione lo antes posible.

Todos tenemos derecho a una Segunda Oportunidad.

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