Atravesar momentos complicados a nivel financiero puede desestabilizar bastante. Llegar a Declararse Insolvente es una situación que nadie se plantea que pueda suceder, por ejemplo, al comenzar un negocio. En ese preciso instante; cuando una persona admite que ha tocado fondo a nivel financiero aparece la gran duda: ¿es necesario declararse insolvente o hay otras alternativas?

Es normal que existan dudas antes de declarase insolvente. Por desconocimiento y por la importancia que tiene. Los profesionales cualificados en esta materia debemos ofrecer respuestas a todas esas preguntas. ¿Cómo puedo tener una nueva oportunidad y solucionar esta situación? ¿Es realmente el momento adecuado para declararse insolvente, o debería esperar un poco más…?

 

Procesos para declararse insolvente.

 

De la misma forma que sucede con la Ley de Segunda Oportunidad, declarar que no se puede hacer frente a las deudas, tiene una serie de procesos y también determinados requisitos que se deben cumplir. Si atendemos al nuevo régimen sobre insolvencia, es importante destacar que existe la posibilidad de renegociar deudas.

Cuando una persona física, sea autónomo o no, no puede cumplir con sus obligaciones de pago, no tiene por qué sufrir un embargo irremediablemente. Antes de llegar a esta situación; incluso a la posibilidad de un desahucio, es necesario agotar otras vías. Esta persona puede declarar su insolvencia económica.

Una declaración de insolvencia es una situación compleja, por lo tanto, es importante no engañar a nadie con esto. Pero también es bueno saber que no está todo perdido. Ni mucho menos. Existen vías para reconducir este mal momento, y no quedar ligado a unas deudas de por vida y sin remedio. Las leyes existen para dar vía y/o solución a muchas cuestiones.

En caso de morosidad, se puede acudir a un centro de conciliación, con el objetivo de iniciar una negociación con los acreedores. Aquí es donde entra la figura del agente de conciliación, que deberá medir entre las partes. Pero el agente de conciliación, no debe sustituir a un profesional con experiencia en la Segunda Oportunidad.

Acudir a este tipo de citas, debe hacerse acompañado de un profesional que conozca las leyes. Si se plantea de forma correcta, se puede llegar a suspender el cobro de cualquier tipo de interés o cuotas durante este proceso. Generando, de esta forma, la posibilidad de que el deudor pueda plantear alguna estrategia que le permita ir liquidando pagos.

 

¿Qué implicaciones tiene la insolvencia?

 

Cuando no se puede hacer frente ante las obligaciones de pago, las cosas no son tan sencillas como declararse insolvente y ya está. Todo tiene sus implicaciones, y es importante estar bien informados acerca de todas ellas. Iniciar los trámites para declararse en insolvencia económica, no significa que se suspenderán las obligaciones de pago forma inmediata, no es tan sencillo. La autoridad competente deberá estudiar con todo detalle la situación, para dar fe de que el deudor no puede realmente hacer frente a esas deudas.

Cuando una autoridad competente acredita y acepta esta insolvencia de forma oficial, deberá registrarlo. Que esto quede registrado, significa que en un futuro deberá dar serias explicaciones si quiere acceder a otro tipo de préstamo, por ejemplo. Así que no son cuestiones que se puedan tomar a la ligera, por eso no es bueno iniciar un proceso de este tipo sin el asesoramiento profesional adecuado.

La ley está del lado de los ciudadanos, es decir, que desde el año 2015, existe la posibilidad de tener una nueva oportunidad. Pero esto no significa que todo vale, ni mucho menos, si las cosas no se hacen bien esta persona se puede enfrentar a un delito de insolvencia punible.

 

Una Ley de insolvencia económica con algún que otro obstáculo.

 

La Ley de Segunda Oportunidad no es perfecta, y es imperfecta porque también presenta algunos obstáculos importantes. Es necesario saber, por ejemplo, que las deudas con las administraciones quedan fuera de este proceso. Estamos hablando de deudas con la Hacienda Pública o con la Seguridad Social. En este sentido, es muy necesario explicarlo todo con detalle. Los casos de autónomos, que presentan problemas para satisfacer sus cuotas a la Seguridad Social, son habituales.

Si además de lo anteriormente expuesto, también tenemos en cuenta la actual situación; provocada por la pandemia, es normal que muchos profesionales planteen la necesidad de mejorar algunos aspectos de esta Ley.

En todo caso y como resumen, nos gustaría destacar que existe la posibilidad real de solicitar el reconocimiento de insolvencia económica. Es necesario, eso sí; y si las circunstancias lo permiten, plantearlo lo antes posible y con ayuda profesional. Porque, de no hacerlo rápidamente; declararse como insolvente e intentar conseguir una nueva oportunidad, lo único que lograremos es que las deudas se vayan incrementando mes a mes, generando una gran bola de nieve.

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