Cuando las cosas no van bien a nivel económico, las personas suelen entrar en una espiral negativa y desestabilizante. En el momento en el que un autónomo, o una persona física, se encuentra que no puede hacer frente a todas sus deudas, existe una especie de «estigma» social que le pesa enormemente. Por si esto fuera poco, la gran mayoría no conocen los requisitos para declararse insolvente.

En muchos de los casos en los que una persona física o autónomo tiene que declararse insolvente, no es porque se hayan hecho las cosas mal. Tampoco por falta de responsabilidad en sus actos o decisiones.

Actualmente tenemos un ejemplo muy claro de a qué nos referimos, ya que somos testigos de una situación totalmente extraordinaria; provocada por la Covid-19, en la que muchas personas han tenido que cerrar sus negocios. No han hecho nada malo, simplemente se han visto obligadas a cerrar por una cuestión de salud pública. Esto ha provocado, por lo tanto, que muchos negocios no puedan resistir más.

 

¿Por qué declararse insolvente y qué dice la Ley?

 

Una vez se pone de manifiesto el ahogo económico provocado por las deudas, la mejor opción para cualquier persona física o también autónomo, es declararse insolvente. Estas personas deben saber que no están solas. Es importante saber que se puede reconocer legalmente esta situación, negociar con todas las partes y tienen derecho a comenzar de nuevo. Por este motivo es importante ponerse en manos profesionales y conocer los requisitos para declararse insolvente.

Cuando los profesionales hablamos de volver a comenzar, nos estamos refiriendo a la Ley de Segunda Oportunidad.

Declararse insolvente económicamente, significa que se reconoce una situación jurídica en la que cualquier persona física, autónomo o empresa, pone de manifiesto que no puede hacer frente a sus deudas. Sin intención de utilizar terminología técnica, esto sucede cuando los ingresos son mucho menores que los gastos, por lo tanto, se entra en una situación de quiebra o bancarrota.

Llegados a este punto, es importante conocer los requisitos para declararse insolvente, y ponerse en manos profesionales. Dependiendo del nivel de endeudamiento al que se haya llegado, existen distintas formas de plantear la cuestión. No hay una única forma de salir, por lo tanto, de las deudas y cada caso se estudia de manera particular. Para ello es importante conocer al detalle que tipo de préstamos son los que están sin devolver. La Ley 25/2015, es un claro ejemplo de que hay salida, de que estas personas no se encuentran totalmente desamparadas.

 

Declararse en bancarrota o insolvencia.

 

Hasta el pasado año 2015 los particulares y autónomos no podían declarase insolventes. Ese año todo esto cambió, porque entró en vigor la Ley 25/2015, de 28 de Julio, y desde ese momento no sólo las empresas pueden declararse en bancarrota. También pueden hacerlo, por lo tanto, las personas físicas.

Antes de llevar a cabo algo así, es importante conocer los requisitos para declarar la insolvencia económica. No es una cuestión menor y que se pueda hacer a la ligera, por lo tanto, pedir asesoramiento a profesionales que conocen el funcionamiento de la legislación es imprescindible. Tener éxito en esta cuestión depende de cómo se plantee desde un inicio; y también de si se hace cumpliendo con todos los pasos y requisitos necesarios.

Los abogados especialistas en deudas tenemos experiencia que te resultará de gran ayuda. Si decides acudir a Ley 2, te explicaremos las mejores opciones, aquellas que podrás aprovechar según tu caso particular. Nuestro cometido es; además de conocer los requisitos necesarios para declarar la insolvencia económica, encontrar las mejores opciones para que el resultado sea satisfactorio.

 

Algunos de los requisitos para declararse en insolvencia económica.

 

Para que un particular o autónomo pueda, por lo tanto, declarar su insolvencia económica, lo primero a tener en cuenta es que debe haber contraído un impago con más de un acreedor. No vale cualquier tipo de deuda, por consiguiente, es importante acreditar que los impagos vienen provocados, de forma directa, por el desarrollo de su actividad.

El incumplimiento de estas obligaciones de pago, deben superar más o menos los 3 meses (90 días). El total de deudas deberían suponer, al menos, el 10% del pasivo total que tiene el deudor; si es inferior a ese porcentaje, en principio no se podría solicitar.

Estos son algunos de los requisitos para que alguien pueda declarar su insolvencia económica, y que deberá cumplir una persona física o un autónomo. Pero hay más cosas a tener en cuenta, y dar este paso no es algo que se pueda tomar a la ligera. Si necesitas más información o quieres comenzar este proceso; comprobando antes que cumples con todos los requisitos, desde Ley 2 estaremos encantados de asesorarte y acompañarte en este momento tan importante.

Las personas físicas y los autónomos, también merecen una segunda oportunidad.

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